viernes 7 junio, 2024

Encinas del colegio Virgen de Cortes

Los niños y niñas del CEIP Ntra. Sra. de Cortes de Alcaraz plantan encinas, en la Dehesa octavo centenario del hallazgo de la imagen de la Virgen de Cortes, el día 4 de junio. Todos los alumnos y profesorado participaron en esta interesante actividad.

Primero realizaron una visita guiada al Santuario contemplando la imagen de la Virgen de Cortes sobre el robusto tronco de encina, junto al pastor Francisco Álvarez y su perro “Roqui”. Los más pequeños abrían sus grandes ojos ante la historia del pastor, el perro y la encina al decirles que, en un árbol parecido a ese, Francisco Álvarez y Roqui, encontraron la imagen de la Virgen de Cortes que hoy contemplamos y que es como un retrato de la madre de Jesús. Eso hace 800 y por eso se están plantando 800 encinas. Se terminó con el rezo de una avemaría.

Posteriormente visitaron la dehesa y con la ayuda de los operarios y de los profesores, cada curso plantó su encina, escribiendo el nombre del curso y el número de la encina en gran guijarro colocado junto al árbol plantado. Se terminó la jornada con el almuerzo bajo las sombras de los arcos del Santuario.

Encinas del colegio Virgen de Cortes

Publicado: viernes 7 junio, 2024

visitas: 1.404

Los niños y niñas del CEIP Ntra. Sra. de Cortes de Alcaraz plantan encinas, en la Dehesa octavo centenario del hallazgo de la imagen de la Virgen de Cortes, el día 4 de junio. Todos los alumnos y profesorado participaron en esta interesante actividad.

Primero realizaron una visita guiada al Santuario contemplando la imagen de la Virgen de Cortes sobre el robusto tronco de encina, junto al pastor Francisco Álvarez y su perro “Roqui”. Los más pequeños abrían sus grandes ojos ante la historia del pastor, el perro y la encina al decirles que, en un árbol parecido a ese, Francisco Álvarez y Roqui, encontraron la imagen de la Virgen de Cortes que hoy contemplamos y que es como un retrato de la madre de Jesús. Eso hace 800 y por eso se están plantando 800 encinas. Se terminó con el rezo de una avemaría.

Posteriormente visitaron la dehesa y con la ayuda de los operarios y de los profesores, cada curso plantó su encina, escribiendo el nombre del curso y el número de la encina en gran guijarro colocado junto al árbol plantado. Se terminó la jornada con el almuerzo bajo las sombras de los arcos del Santuario.