martes 24 marzo, 2026

La Diócesis vive el Vía Crucis Diocesano en el Santuario de Cortes bajo el lema «Camino Contigo»

La Diócesis celebró en la tarde de este domingo, 22 de marzo, el Vía Crucis Diocesano en el Santuario de Nuestra Señora de Cortes, una cita que reunió a fieles de parroquias, movimientos y realidades eclesiales en el marco de la Misión Diocesana.

El acto dio comienzo a las 16:30 horas en un entorno natural que favoreció el recogimiento y la oración. Bajo el lema «Camino Contigo», los participantes recorrieron las distintas estaciones del Vía Crucis en un clima de fe, acompañados por cantos, reflexiones y oración comunitaria.

El itinerario, preparado por distintas realidades de la diócesis, puso de manifiesto la riqueza y diversidad de la Iglesia local, unida en una sola voz para contemplar la Pasión de Cristo. Cada estación invitó a los presentes a mirar el sufrimiento del mundo actual a la luz del Evangelio, recordando que «caminamos como una única Iglesia».

Durante el recorrido, se subrayó el sentido interior de esta peregrinación cuaresmal: no solo un camino físico hacia el santuario, sino también un camino espiritual de conversión, llamado a reconocer a Cristo en los que sufren y a ser testigos de esperanza.

Una llamada a dar vida y caminar unidos

Al finalizar el Vía Crucis, se celebró la Eucaristía presidida por el obispo diocesano, D. Ángel Román, quien en su homilía animó a los fieles a vivir el «Vía Crucis de la vida» con esperanza, avanzando hacia el amor que llevó a Cristo a entregarse por todos.

D. Ángel Román subrayó que la fe no es solo contemplación, sino compromiso concreto: «vivir el viacrucis de la vida es avanzar con ánimo, con alegría, sabiendo hacia dónde vamos» . En este sentido, invitó a revisar la propia vida y preguntarse si realmente se está «dando vida» a los demás o si, por el contrario, uno permanece encerrado en sí mismo.

Asimismo, destacó la importancia de la unidad diocesana, recordando que, más allá de las particularidades de cada pueblo o comunidad, todos forman parte de una misma Iglesia que camina junta. El Vía Crucis, afirmó, es expresión de esa comunión que enriquece y fortalece la fe compartida.

El obispo también insistió en la necesidad de vivir una fe auténtica, capaz de perdonar, acompañar y sostener a los demás, siguiendo el ejemplo de Cristo: «dar vida, levantar, sostener y caminar juntos» como misión de todo bautizado.

Un signo de comunión en la Misión Diocesana

La jornada concluyó en el Santuario de Cortes, a los pies de la Virgen, en un ambiente de recogimiento y fraternidad. Este Vía Crucis Diocesano se consolida así como un signo visible de comunión eclesial, en el que la diócesis camina unida en la fe y se prepara para vivir la Semana Santa.

Bajo el lema «Camino Contigo», la celebración dejó un mensaje claro: seguir a Cristo implica recorrer con Él el camino de la cruz, pero también comprometerse a ser portadores de esperanza y vida en medio del mundo.

Por razones de privacidad YouTube necesita tu permiso para cargarse.

La Diócesis vive el Vía Crucis Diocesano en el Santuario de Cortes bajo el lema «Camino Contigo»

Publicado: martes 24 marzo, 2026

visitas: 95

La Diócesis celebró en la tarde de este domingo, 22 de marzo, el Vía Crucis Diocesano en el Santuario de Nuestra Señora de Cortes, una cita que reunió a fieles de parroquias, movimientos y realidades eclesiales en el marco de la Misión Diocesana.

El acto dio comienzo a las 16:30 horas en un entorno natural que favoreció el recogimiento y la oración. Bajo el lema «Camino Contigo», los participantes recorrieron las distintas estaciones del Vía Crucis en un clima de fe, acompañados por cantos, reflexiones y oración comunitaria.

El itinerario, preparado por distintas realidades de la diócesis, puso de manifiesto la riqueza y diversidad de la Iglesia local, unida en una sola voz para contemplar la Pasión de Cristo. Cada estación invitó a los presentes a mirar el sufrimiento del mundo actual a la luz del Evangelio, recordando que «caminamos como una única Iglesia».

Durante el recorrido, se subrayó el sentido interior de esta peregrinación cuaresmal: no solo un camino físico hacia el santuario, sino también un camino espiritual de conversión, llamado a reconocer a Cristo en los que sufren y a ser testigos de esperanza.

Una llamada a dar vida y caminar unidos

Al finalizar el Vía Crucis, se celebró la Eucaristía presidida por el obispo diocesano, D. Ángel Román, quien en su homilía animó a los fieles a vivir el «Vía Crucis de la vida» con esperanza, avanzando hacia el amor que llevó a Cristo a entregarse por todos.

D. Ángel Román subrayó que la fe no es solo contemplación, sino compromiso concreto: «vivir el viacrucis de la vida es avanzar con ánimo, con alegría, sabiendo hacia dónde vamos» . En este sentido, invitó a revisar la propia vida y preguntarse si realmente se está «dando vida» a los demás o si, por el contrario, uno permanece encerrado en sí mismo.

Asimismo, destacó la importancia de la unidad diocesana, recordando que, más allá de las particularidades de cada pueblo o comunidad, todos forman parte de una misma Iglesia que camina junta. El Vía Crucis, afirmó, es expresión de esa comunión que enriquece y fortalece la fe compartida.

El obispo también insistió en la necesidad de vivir una fe auténtica, capaz de perdonar, acompañar y sostener a los demás, siguiendo el ejemplo de Cristo: «dar vida, levantar, sostener y caminar juntos» como misión de todo bautizado.

Un signo de comunión en la Misión Diocesana

La jornada concluyó en el Santuario de Cortes, a los pies de la Virgen, en un ambiente de recogimiento y fraternidad. Este Vía Crucis Diocesano se consolida así como un signo visible de comunión eclesial, en el que la diócesis camina unida en la fe y se prepara para vivir la Semana Santa.

Bajo el lema «Camino Contigo», la celebración dejó un mensaje claro: seguir a Cristo implica recorrer con Él el camino de la cruz, pero también comprometerse a ser portadores de esperanza y vida en medio del mundo.

Por razones de privacidad YouTube necesita tu permiso para cargarse.