martes 15 junio, 2021

Ochocientos años de luz y esperanza

El domingo 13 de junio Ramón Sanchez (Rector del Santuario) y Antonio García (Vicerrector) escribían en la hoja dominical de la Diócesis de Albacete sobre el octavo centenario de Ntra. Sra. de Cortes. 

Vamos a conmemorar que la madre de Jesús, aquella mujer joven de Nazaret, invocada bajo la advocación de Virgen de Cortes en la sierra de Alcatraz y en la mancha oriental, lleva ochocientos años siendo luz y esperanza para las gentes que desde distintos puntos de España le invocan como madre, “madre mía de Cortes”.

La fe que observamos es una fe sencilla y muy confiada en la madre del Señor. Todos los domingos se puede observar, como gentes distintas, no cesan de darle gracias por los favores recibidos: referidos a la salud, a la familia, al trabajo, a las adicciones, a la conversión personal, etc. Todo ello con rostros llenos de ternura y de gratitud a la que consideran amparo y consuelo.

Esto queremos celebrarlo en este año Jubilar. Una devoción ocho veces centenaria que ha sostenido la fe de muchas generaciones impregnándola de luz y esperanza.

Queremos unir el pasado con el presente y el futuro para hacer de este octavo centenario un revulsivo que nos lance al encuentro del hombre y de la mujer de hoy, al encuentro de cada peregrino que viene al santuario, y en estas circunstancias concretas siga encontrando luz y esperanza.

Ello lo realizaremos con dos miradas:

Mirada a nuestra Historia

Nuestra historia pasada: Historia pasada como experiencia de fe vivida aquí, durante ochocientos años por una multitud enorme de peregrinos que han encontrado amparo y consuelo en su vivir de cada día. Es una mirada agradecida por tanta experiencia religiosa que ha contribuido a humanizar la vida; es una mirada agradecida y contemplativa a nuestro entorno ambiental y social cargado de belleza.

Nuestro momento presente: Nos vamos a fijar en el hoy eclesial, para definir la identidad laical; también miraremos el hoy social de la zona para reforzar su sentido de pertenencia y de compromiso con la realidad.

 Perspectiva de futuro, sabiendo buscar la respuesta adecuada a las circunstancias presentes y favoreciendo acciones que de manera permanente hagan del santuario, un lugar, no solo de expresión religiosa, sino de expresión cultural y social impregnada de las preocupaciones del momento. Así, pretendemos que
Cortes sea un lugar que se proyecte en Alcaraz y su comarca serrana.

Mirada a la religiosidad popular

“En los santuarios puede percibirse cómo María reúne a su alrededor a sus hijos, que peregrinan con mucho esfuerzo, para mirarla y dejarse mirar por Ella, y ahí, en el santuario, encuentran la fuerza de Dios para llevar los sufrimientos y los cansancios de la vida…” (EV. 286).

Este hecho religioso trascendente, al mismo tiempo que cuidarlo en sí, como se merece, pretendemos leerlo a la luz de los últimos documentos del Papa Francisco, (La alegría del evangelio, el cuidado de la casa común y todos hermanos) y qué experiencias tan ricas sean significativas para el hombre y la mujer de hoy. Así está ya escrito en alguna próxima publicación.

Al servicio de todo ello ha de estar el santuario, sus instituciones, el personal que allí trabaja, los sacerdotes, etc. Así el santuario será meta de peregrinos y centro de evangelización, ofreciendo cauces de formación, espacios de oración y profundización en la fe; al mismo tiempo que lugar de programación y coordinación de la pastoral de zona o arciprestazgo.

En las últimas páginas de la alegría del evangelio, el Papa presenta a la Virgen como “María, Madre de la Evangelización”. Centra su reflexión en el calvario, cuando Jesús entrega su madre al discípulo amado. Dice: “No era el final de una historia; no era el final de una vida, era el inicio de la evangelización, que empezó entonces, y se prolonga ahora en cada fiel, en la Iglesia. Muere quien ha sido engendrado en el seno de la Virgen, pero nace quién va a vivir en el seno de la Iglesia, y cada fiel, acompañado de aquella que lo engendró, lo ha de engendrar en su corazón mediante la escucha de la Palabra y la vivencia de la fraternidad.”

Los tres protagonistas del Año Jubilar

Ella, que lo engendro en Nazaret, y que en el calvario fue entregada a Juan como Madre de la Evangelización, y hoy continúa ofreciéndonos a su Hijo.

La Iglesia, hoy, con sus organizaciones y movimientos religiosos y los tiempos especiales en que vive.

El fiel laico, hombre y mujer, que hoy han de ser los protagonistas de la evangelización.

Todo ello lo veréis más desarrollado en la programación correspondiente y en la página que estamos abriendo en el santuario.
Os ofrecemos el santuario y el anuncio gozoso de la fe que desde aquí queremos ofrecer, así como el pueblo de Alcaraz con su rica historia y los ricos tesoros que durante el ochocientos aniversario pensamos ofrecer para ser contemplados y admirados por todos.

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